Raimundo Lulio

 

Raimundo Lulio o Ramón Lull (alquimista) es llamado el “Arabicus christianus” “Doctor inspiratus” y “Doctor iluminado” . 

Nace en Palma de Mallorca  (España). En 1232 y muere a los 81 años,  fue apedreado y finalmente lapidado en Bugía Túnez, el 29 de Junio día de San Pedro, en el año de 1315, en la costa de Argelia después de haber soportado malos tratos y la cárcel.  

Dos mercaderes genoveses lo encontraron herido y pensaron llevarlo a morir en la ciudad de ellos; pero una borrasca empujó la nave hacia Mallorca, y así, moribundo, el poeta misionero, el caballero de la Virgen, pudo volver a ver las costas de su patria antes de expirar.

Mallorca es uno de los tantos lugares en España donde la tres culturas: latina, musulmana y bizantina se manifiestan en perfecta armonía.

Raimundo Lulio Recibe la educación de un caballero; se casa y tiene dos hijos. Fue Mayordomo Real del hijo de Jaime I, y pasó su juventud como empleado en la corte de Aragón.

Se piensa que su conversión a la vida religiosa pudo suceder hacia el 1263 contando en esa fecha con 30 años. Estando Mallorca todavía habitada por muchos musulmanes, decide dedicarse a su conversión. Previamente peregrina a Santiago de Compostela, vendiendo casi todos sus bienes. Entre 1265 y 1274 se dedica a estudiar el árabe en Mallorca, usando como maestro a un esclavo árabe. Estudia también Gramática, Filosofía y teología aunque no se sabe bien si fue en el convento cisterciense de La Real o tal vez con los franciscanos y los dominicos de Mallorca.

Sus primeras obras conocidas están escritas en árabe: una Lógica, el Libro de la contemplación, y el Diálogo del gentil con los tres sabios; posteriormente traduce estas obras al catalán. En 1274 recibe una iluminación que luego plasma en su Ars Magna continuada con el Ars Demostrativa. Simultáneamente funda en Mallorca un monasterio para doce franciscanos que deberían aprender árabe para luego ir a evangelizar el Islam. Esta idea de monasterios dedicados a la preparación de personal misionero con el estudio de las lenguas [que encontrará feliz plasmación histórica en los futuros Colegios de Propaganda Fide] recibe la aprobación papal de Juan XXI en 1276. Con el mismo objetivo se presenta ante el Concilio de Vienne (1311-1312), logrando la aprobación de la creación de cinco centros de estudios de las lenguas hebrea, árabe, caldea y griega.

En 1287 viaja a Roma ida y vuelta varias veces. Quería conseguir apoyo para su idea misionera, la reforma de la Iglesia y la organización de una cruzada a Tierra Santa. Entre sus destinos también está París y el ambiente universitario, allí enseña y predica. El Rey aragonés Jaime II en 1299 le concede la aprobación para predicar en sinagogas y mezquitas de su Reino.

Raimundo quería llegar hasta el Gran Khan y los tártaros; para ello realiza misiones en el norte de África, Chipre, Asia menor y Jerusalén en los años 1293, 1307, 1314 y 1315.  Las siguientes palabras suyas hubieran servido de epitafio y testamento:

"He estado casado y he tenido hijos. He sido un hombre acomodado, lascivo y mundano. Todo cuanto tenía en el mundo lo dejé para honrar a Dios, procurar el mayor bien de mi prójimo y exaltar nuestra Santa Fe. Aprendí el árabe y me esforcé en la conversión de los musulmanes. Me han atado, insultado, encarcelado. Durante 45 años me he esforzado por convencer a príncipes Cristianos y a los prelados que ellos pueden promover la común prosperidad de la Iglesia. Ahora soy viejo y pobre, pero aliento todavía el mismo propósito y confío que, con la gracia de Dios me mantendré hasta la muerte."

Raimundo Lull fue siempre laico; en 1295 se hizo terciario franciscano.

El ideal de Lull fue siempre la unidad de la humanidad. En palabra suyas:

"Si vosotros, amadores, queréis agua, venid a mis ojos, que son fuentes de lágrimas; y si queréis fuego, venid a mi corazón y encended en él vuestras antorchas”